William Blake. Un extraño en el paraíso
(2011)
Justino Balboa
Esta es la biografía de un artista británico que vivió entre los siglos XVIII y XIX, pero su pensamiento parece encajar mejor con tiempos más recientes. William Blake no se limitó a un ámbito del arte, sino que incursionó en la escritura y la imagen plástica, especialmente el grabado. No fue propiamente un pintor, ni sencillamente un escritor: fue un ente compuesto por dos artes que se complementaban y su imaginación no concebía uno sin el otro. Con su poesía, que asocia sonoridad e imagen, creó un mundo fantástico, de seres monstruosos y figuras de una fuerza increíble. Concebía sus imágenes plásticas en interacción con los poemas y escritos que, o bien realizaba él mismo, o utilizaba los ajenos.
El autor de esta obra, Justino Balboa, cita a Borges al afirmar que Blake fue «el menos contemporáneo de los hombres, porque en una época neoclásica urdió una mitología personal de nuevas divinidades en lugar de rendir culto a las grecorromanas, y porque, en una época romántica desdeñó o relativizó la naturaleza». Aunque se ganó la vida viviendo del grabado, su estilo era poco ortodoxo, y a su vez, su estilo para dibujar se alejaba de la moda del momento; por tanto, fue marginado en las academias y los círculos de arte de su país. Sin embargo, su arte y sus amigos le granjearon mecenas, que le permitieron dedicarse a su arte. Asimismo, su esposa Catherine le apoyó fielmente toda su vida.
El autor nos cuenta que la mayor parte de la vida de este artista es desconocida; no se tienen cartas, biografías, escritos, imágenes, lo que ayudó a cimentar el misterio de su imagen multifacética. En este ensayo encontramos un estudio de la vida y obra de Blake, incluyendo sus poemas y grabados. Balboa lo enmarca en la época que vivió, relacionándolo con los artistas del momento, y finalmente, con aquellos en los que dejó su huella, no solo en los años siguientes a su muerte sino en los siglos posteriores.















