Trópico de Capricornio

Henry Miller
(1939)
“Muchas veces el ejemplo es más eficaz que las palabras para conmover los corazones de hombres y mujeres, como también para mitigar sus penas. Por eso, como yo también he conocido el consuelo proporcionado por la conversación con alguien que fue testigo de ellas, me propongo ahora escribir sobre los sufrimientos provocados por mis desventuras para quien, aún estando ausente, siempre sabe dar consuelo. Lo hago para que, al comparar tus penas con las mías, descubras que las tuyas no son nada verdaderamente, o a lo sumo, de poca monta, y así podrás soportarlas mas fácilmente.”
Trópico de Capricornio constituye la secuela de la conocida y polémica obra del escritor estadounidenses Henry Miller, quien se viera envuelto en un proceso por la supuesta obscenidad de Trópico de Cáncer. Fue publicada cuando su predecesora aún era prohibida de publicarse en los Estados Unidos.
Trópico de Capricornio continúa con el estilo crudo y directo de su autor, a la par que nos cuenta la infancia, juventud y vida adulta de Henry Miller por las calles de Nueva York, con episodios como su revelación como escritor y el descubrimiento del amor, encarnado en Mona/Mara, en el Baile Amarillo, donde ella trabaja como bailarina profesional. Se trata de una mujer siempre vestida de negro con toques de púrpura, y desnuda bajo su vestido, que lo ha denominado tanto un drogadicto como su dios; una mujer que trata de suicidarse en diversas ocasiones. El libro es crípticamente dedicado a “ella”, una mujer que resulta ser la esposa del autor, June Mansfield, segunda esposa de Miller, de quien se divorciara cuatro años antes de publicarse la obra.
Miller también nos plasma su lucha por sobrevivir en una sociedad donde no encaja, retratando los bajos instintos y la repugnancia que siente frente a su patria, donde la vida creativa sirve como una salida ante el tremendo hastío de la rutina neoyorquina. Partiendo de su trabajo en una compañía de telégrafos, el autor nos muestra el retrato de numeroso, marginados, delincuentes y estrambóticos protagonistas de las calles de la ciudad que nunca duerme, perennemente rodeados por la violencia y el sexo. Así, Miller se constituyó como el predecesor del llamado “realismo sucio”, plasmando la sexualidad con la dureza de la realidad: como un trozo de carne de venta en un mercado social.
Finalmente, las experiencias de este empleado de la Wester Union sirven para conducir una trama de gran fuerza crítica, tanto hacia el mundo como a los hombres que rodean al escritor. Convencido de que el futuro de la literatura estaba en lo autobiográfico, Miller dio un paso decisivo en la evolución de la literatura con su personal modo de enfocar el arte narrativo.













