El verano de los juguetes muertos
Tony Hill
(2011)
Esta obra del escritor catalán Tony Hill es una novela policíaca, oscura y dura. Su protagonista, el inspector Héctor Salgado, se encuentra apartado del servicio por haber propinado una golpiza a un médico detenido por implicancias en una red de prostitución. La reacción del inspector no tiene motivo claro.
En medio de terapia, Héctor recibe un encargo aparentemente trivial, la investigación de la muerte de un joven de la alta burguesía, hijo de un empresario con aspiraciones políticas. Héctor recibe la ayuda de una nueva compañera, Leire Castro, y durante la entrevista con la familia del fallecido, a pesar de que todos lo creen un accidente, la madre piensa que se trata de un asesinato. En paralelo, se va desarrollando la trama personal de Héctor y su pelea con el médico, lo que aporta un tono más personal al relato.
El ritmo de la narración es ágil, con una historia narrada sin grandes pretensiones, aunque se adentra en la denuncia de problemas duros y actuales. Las relaciones sentimentales entre los personajes resultan patéticas, sin compromiso ni fidelidad y con el sexo como motor de gran parte de las decisiones. La novela es también una expresión de la necesidad de redención, con unos personajes que arrastran los errores de su pasado, con la creencia de que “las culpas no se expían, se cargan”















